Título: La balada de Holt
Autor: Kent Haruf
Traductor: Julio Trujillo
Editorial: Penguin Random House
Nº de páginas: 184
Género: Narrativa contemporánea
Precio: 19,90 €
SINOPSIS
Tan inmensa y desbordante era la personalidad y el físico de Jack Burdette que en un momento dado ya no pudo encontrar su lugar en Holt, su pueblo natal. Tras fracasar como jugador de fútbol americano, una serie de acontecimientos le obligaron huir, dejando a la comunidad profundamente disgustada.
Durante casi una década, la sombra de Jack permanece en Holt, alimentando el rencor colectivo. Pero su reaparición inesperada no trae consuelo ni reconciliación. Por el contrario, su regreso despierta una tormenta de emociones que amenaza con romper los frágiles cimientos del pueblo, y su presencia más poderosa que su prolongada ausencia desata una catarsis emocional que revela las profundas grietas bajo la superficie de la vida cotidiana.
RESEÑA
Me siento muy cómodo en la literatura norteamericana que hace hincapié en aquellos lugares y personas que otorgan al país su particular idiosincrasia. Estamos muy acostumbrados a que el cine nos traslade ese efecto, quizá no tanto la literatura. Por eso, cada vez que leo una obra de Chris Offutt, Cormac McCarthy o, como es el caso, Kent Haruf, me envuelve una ola de familiaridad y confort en la que encuentro cierto consuelo. La balada de Holt es la segunda novela de Haruf, autor de una bibliografía más bien escasa pero, sin duda, interesante.
La novela nos sitúa en el condado de Holt, una población ficticia pero inspirada en lugares de Colorado que Haruf pobló durante su vida. Allí, a través de un narrador que podemos considerar testigo, se nos narrará la historia de Jack Burdette desde su juventud hasta su desaparición para concluir (o comenzar, pues la novela arranca con ello) con su regreso a Holt. Todo lo que rodea a Burdette afecta, y mucho, la vida del pueblo y de varios personajes. Tenemos, pues, una novela coral que se construye con base en pequeñas historias que se entrelazan en todo momento.
La prosa de Kent Haruf es sencilla, pero es una sencillez trabajadísima con el fin de que el lector se inmiscuya en la historia y la sienta propia. La naturalidad desbordante de las frases construye un ritmo perfecto que nos regala postales americanas muy reconocibles, ya sea en forma de lugares como un café en la calle principal de Holt, de situaciones muy deudoras del cine independiente norteamericano o de personajes con una enjundia propia de los grandes villanos de la ficción. Todo ello, empero, contribuye a dotar la historia de un gran realismo y de un aire de wéstern moderno (sin serlo en realidad).
Se nos dice en la solapa que la narrativa de Kent Haruf recuerda a autores como Faulkner, Hemingway o Carver, lo cual sea posiblemente muy cierto. Sin embargo, voy a mencionar otro referente que suele caer en el olvido cuando la crítica habla de narrativa del siglo XX: Stephen King. No hay un ápice de componente fantástico o terrorífico en La balada de Holt, pero la figura de King es reconocible en la magnífica construcción de personajes, en los detalles que arrastra cada uno, en la relación que se establece entre ellos y en la perenne sensación de comunidad que desprende el texto.
Es la primera vez que leo a Kent Haruf y, aquí lo dejo dicho, no será la última. Tengo entendido que casi toda su obra se enmarca en el condado de Holt, por lo que ya estoy deseando regresar a este microuniverso fascinante y humano con el que tanto conecto. Redención, perdón, venganza, rencor… ¿no es un cóctel irresistible?

José Luis Pascual
Administrador

1 comentar
Muy de acuerdo contigo. Es un caos organizado al máximo. Yo volveré en breve a Holt.