Las entrevistas del Centinela: Lorena Escobar

por C. G. Demian

Introducción

Según ChatGPT, Lorena Escobar de la Cruz es una escritora española que nació en Murcia en 1982. Es una apasionada de la literatura desde muy pequeña y una lectora empedernida. Compagina su afición por crear y contar historias con la carrera de Filología Hispánica y su trabajo como gestora laboral en una asesoría de su pueblo natal. Como lectora y escritora le gusta cualquier género, aunque siente especial predilección por la novela negra, el terror y la fantasía. Ha participado con sus relatos en varias antologías, como T.Errores 2, Transfórmate o muere, Círculo de Lovecraft, Un mundo vuestro, entre otras. Está cerca de publicar la que será su primera novela, un thriller de corte policíaco. Si quieres saber más sobre ella, puedes visitar su página web Ediciones Labnar, su blog Dentro del monolito o su perfil de Amazon, donde puedes encontrar sus obras y reseñas.

Esta claro que ChatGPT se hace la picha un lío, pero eso ya no le extraña a nadie.

Entrevista

Yo apenas puedo atarme los cordones y silbar a la vez; sin embargo, tú, entre otras muchas cosas, estudias filología hispánica. ¿Te ha ayudado a mejorar tu escritura o crees que tu evolución ha sido fruto exclusivamente de la práctica y la lectura?

La carrera me ayuda a la cuestiones puramente operativas, reglas de ortografía, estudio de la lengua y todas esas cosicas que a mí me gustan tanto. Pero no te sirve para aprender a escribir una novela, ni te genera ideas, ni te convierte en un mejor narrador. Para eso hace falta algo innato que se alimenta de la escritura y la lectura, es como montar en bicicleta. Te pueden decir «mantén el equilibrio y pedalea», pero hasta que no lo haces a diario, entrenas, te esfuerzas, no te sale mejor. Pues esto es igual. La teoría es teoría; sin embargo, creo que al escritor lo hace la práctica. Escribir y leer, escribir y leer. No hay mejor maestro.

 

Además de escritora, eres una especie de Iker Jiménez sin afonía. ¿Crees en una existencia después de la muerte y en los extraterrestres?

Creo en todo y no creo en nada, por eso me gusta tanto todo el tema paranormal, inexplicable, surrealista. Precisamente porque conjugo una extraña mezcla de ateísmo y fe, porque no me cierro ante nada y mi mente está abierta a cualquier posibilidad. Puede que no termine de creer ciegamente en ciertas cosas, pero sí me creo a las personas, y las personas te cuentan cosas que sabes que no pueden ser falsas, que las han vivido, se distingue la verdad entre muchos testimonios que se nota que solo buscan sensacionalismo o notoriedad. Cuando alguien a quien conoces y quieres te cuenta algo en confianza, un suceso, un acontecimiento extraño que le ha ocurrido, lo crees, porque ¿para qué mentir respecto a algo así?

Y, al creerlo, se abre un mundo de posibilidades.

Así que la respuesta, resumiendo, que me evado, sería que creo y no creo. Ambigua. Como yo. Jajajaja.

 

¿Qué es más desafiante, escribir un buen libro o aceptar el rechazo de las editoriales?

Escribir un buen libro, sin duda. El rechazo es un rechazo y a lo largo de la vida recibimos miles. Algunos te sirven para aprender porque se molestan en explicarte por qué, otros es un no adornado, sin más. El desafío es crear un universo de la nada y darle vida.

Bueno, en realidad, el desafío es levantarte cada día. Lo demás solo son retos. El verdadero desafío es vivir. El resto de nuestros actos, cosas de aficionados.

 

Hay cosas que nos acompañan siempre y esta pregunta es una de esas cosas ¿Cuál es tu libro favorito?

Voy a hacerme la lista y te diré: el que aún no está escrito.

Jajajaja.

No, qué va. Hay muchos, por suerte. Hay libros de calidad cuestionable que me han marcado y libros que son obras de arte y no me han dicho absolutamente nada. Si tengo que elegir uno, elijo El infinito en un junco, de Irene Vallejo. El porqué me lo reservo para mis memorias, esas que escribiré cuando ya esté muerta.

 

Eres conocida por tus versos libres en el mundo entero, aunque siempre dices que no eres poetisa. ¿Dónde se encuentra esa fina línea que te separa de la poesía?

Contar sílabas, hacer una métrica, confeccionar un soneto en cinco segundos, como hace Franky… jajajaja. Siempre digo que para mí la poesía es otra cosa, y le tengo demasiado respeto como para considerarme poeta. Igual que pienso que el que escribe una lista de la compra no es un escritor.

La poesía es un arte, conlleva un trabajo y un esfuerzo, yo lo que hago es poner por escrito reflexiones que riman. Hay una gran diferencia.

¿Las pesadillas son una fuente a la hora de crear historias o, por el contrario, las historias ayudan a combatirlas?

Para mí, ni una cosa ni la otra. Mis pesadillas no tienen nada de especial y no merecen un relato; son malformaciones de todo lo que me ocurre en la vida y es tremendamente aburrido. Tampoco la escritura me las arrebata, la catarsis dura lo que dura un segundo y después sigue la rutina, las preocupaciones, las horas que le arrebata al sueño los problemas de mi vida. No, la escritura no me salva, eso son las visiones románticas que revisten a las letras de un aura de santificación que en realidad no tienen. Sin embargo, escribir exorciza. Un poco, un tanto, un mucho. Aunque cuando cierras el Word y te apartas del teclado, la mierda está ahí. Igual de olorosa y espesa.

 

Cada escritor tiene su obra magna, lo cierto es que muchos no tienen ninguna, pero para el caso da igual. ¿Crees que tu mejor obra está por llegar?

Siempre. Si no lo creyese, dejaría esto de las letras. Ipso facto.

 

A veces te da por coordinar antologías de relatos de diversos autores. ¿Qué te impulsa a ello, además de las grandes ganancias económicas que vas a conseguir?

Las grandes ganancias económicas que voy a conseguir. De hecho, con los beneficios de la Antolorgía, respondo a esta entrevista desde la Riviera Maya, ya lo sabes tú…

Me gusta sentir que puedo ayudar a los que están en la misma situación que yo, para los que el hecho de ver su relato seleccionado y su nombre en una antología es un premio. Nuestra aspiración ahora mismo para los que comenzamos es, aparte de que nos bloquee en twitter Pérez-Reverte, tener un poco de visibilidad. Creo que las antologías son puertas que se nos abren, y si puedo coordinar alguna y ayudar un poco en ese sentido, pues lo hago. Luego me arrepiento, porque es un curro de la hostia, y muchas te llevas también durante el proceso. Pero lo hago. Porque, oficial y extraoficialmente, estoy loca.

 

En los últimos tiempos se ha impuesto la cultura del «lo quiero ya». ¿Crees que la literatura soporta las prisas? En otras palabras, ¿se pueden escribir novelas en un mes sin que se resienta la calidad de la obra?

Se pueden escribir novelas en un cuarto de hora, parece mentira que no compartas grupo con Franky…

A ver. Depende. Como la canción de Jarabe de Palo. Depende del autor, depende de la novela, depende de la facilidad que tenga para escribir cada uno. Eso de que una novela es un proceso de años es muy relativo. Hay veces en las que vomitas, y al vomitar generas, y al generar has logrado hacer en unas semanas lo que, quizá, en otras circunstancias y momento de tu vida, te habría llevado meses. Sin embargo, sí que considero que la rapidez con la que avanza este mundillo le termina pasando factura. Esto es como todo; cagar con prisas hace que te duela la barriga, follar con prisas… bueno, follar con prisas tampoco está tan mal.

Que las cosas llevan su tiempo, quiero decir. Aunque cada caso es un mundo. Y el mundo siempre tiene demasiada prisa.

 

Además de ser una gran escritora, eres también famosa por tu faceta de cantante. ¿Has pensado en grabar algunos temas o dar algún concierto?

El mundo no está preparado, en ningún sentido, para mi voz. También te digo que canto bien. Y nadie me va a mover de esa afirmación, ni un centímetro.

 

Leyendo tus cuentos, cualquiera diría que tienes una gran relación con la mar. ¿Qué te llama la atención de la mar? ¿Te hubiera gustado tener un barco?

Un barco no, qué pereza de mantenimiento. ¿Qué me llama la atención de la mar? Si alguien tiene que hacerse esa pregunta, que se lo haga mirar, no está bien, le falta algo en la cabeza, una conexión neuronal. La mar es misterio, leyenda, dueña. La mar nos deja estar aquí de prestado. He adorado la mar desde que tengo conocimiento, quizá en otra vida fui sirena. Aunque me pega ser más Úrsula, la mala de La Sirenita. Pero alguna relación tuve con la mar. No tengo pruebas, pero tampoco dudas.

 

Y llegamos a la más trascendente de las doce preguntas. ¿El martini con o sin aceituna?

Con tres aceitunas, una rodaja de naranja y una de limón. Ah, y debo decir que el Martini perfecto lo hacen en el bar Exprés, de Vegadeo. Se aceptan comisiones por la publicidad.

3 comentarios

Daniel Aragonés marzo 15, 2024 - 11:07 am

Jajajajaja… Sería y con humor. Muy interesante.

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Vicente marzo 15, 2024 - 11:37 am

Follar con prisas tampoco está tan mal xD
Buenas respuestas para conocer mejor a esta muchachina. Bien seleccionadas las preguntas del centinela.

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Mj_PasosXLetras marzo 15, 2024 - 10:47 pm

Implacable, el encuestador. Inamovible, la encuestada. Apenas se ha dejado paladear la admiración (guiño guiño).

Me ha gustado. Gracias.

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