Título: Celebración
Autor: Damir Karakaš
Traductor: Marc Casals
Editorial: Galaxia Gutenberg
Nº de páginas: 136
Género: Narrativa contemporánea
Precio: 14,50 €
SINOPSIS
Mijo vigila su propia casa desde la espesura de un bosque en la remota región croata de Lika. De día se camufla entre la hojarasca; cuando anochece, su esposa le trae el sustento necesario y noticias de su familia fragmentada por la guerra. Acabada la Segunda Guerra Mundial, en el valle las patrullas rastrean establos y pajares. La nueva Yugoslavia del mariscal Tito busca a los fascistas vencidos que, como Mijo, el bosque se niega a entregar.
En las horas vacías su memoria retrocede hacia su infancia. Se impone, en concreto, el recuerdo de un día de celebración, repleto de promesas de un futuro redentor. Ahora, en la solitaria frondosidad del bosque, Mijo acoge el eco de esas palabras: encendieron en él una convicción absoluta y todavía trazan el rumbo de su destino.
RESEÑA
El epílogo incluido en la primera edición de Celebración pone de relieve todo el contexto sociopolítico, pero sobre todo personal, que atrevesó Damir Karakaš en su infancia y juventud y que germinó en una literatura de amplio calado. No debe resultar sencillo refugiarse en la lectura y posterior escritura cuando el único acceso que tienes a ellas es a través de los libros que deja un hombre en la letrina que tú mismo utilizas. Esta clase de casualidades, o causalidades, formaron a un escritor cuya literatura alcanza picos de lirismo impresionantes a través de una prosa cuidada pero sencilla. El equilibrio que logra Karakaš solo puede entenderse como talento puro expresándose. Celebración, primera toma de contacto con el autor que tenemos en España, es un delicioso aperitivo de lo que promete ofrecer este escritor.
Mijo se oculta en el bosque mientras los milicianos rastrean su casa y su pueblo. Expulsado al monte, pero al mismo tiempo tan cerca del hogar, el hombre explora su entorno y encuentra en él varios momentos de su vida que nos serán narrados en orden inverso. Si bien el propio personaje no acaba de mostrar abiertamente sus ideas, son esos recuerdos los que dibujan, a nuestros ojos, un perfil completo de un hombre, un lugar y una época anclados en la tradición y la pobreza.
La novela comienza remitiéndonos a un suceso similar al que narraba La trinchera infinita para, poco a poco, ir transformándose en algo mucho más universal. Es remarcable la capacidad de Karakaš para escribir desde lo sensorial y convertir al bosque y al clima de Lika en protagonistas. De este modo, asistimos a la presencia constante de la naturaleza observada a través de los narradores. Sin embargo, la magia de la prosa de Karakaš radica en que en todo momento parece que es ella quien contempla a los miserables humanos que la atraviesan.
Celebración habla de lo inevitable, ya sea esto la captura de un prófugo o el sacrificio de un perro poco útil. Los lobos amenazan desde cualquier rincón, estableciendo una presencia perenne que no puede ser esquivada. Tan solo podemos echar a correr al escuchar sus aullidos, aunque eso no asegura nada. Los lobos siempre son los más rápidos.
De algún modo, Celebración funciona como un in crescendo inverso. Los cuatro segmentos que componen el libro se mastican unos a otros, llevando a Mijo, el protagonista, desde su delicada situación de prófugo hasta su infancia y, más concretamente, hasta el momento en que descubre lo que significa el sacrificio. Pese a contar la historia en un orden temporal invertido, cada uno de los fragmentos alimenta al siguiente, lo nutre y le otorga un cuerpo que adquiere una consistencia cada vez mayor. En términos literarios, empezamos con una prosa ligera y explícita para terminar en el simbolismo y la sugerencia.
Cada uno de los cuatro grandes bloques de la novela aporta una pieza del puzle. Su capacidad fascinadora resulta notable. Hay algo de iniciático, incluso me atrevería a decir de homérico, en la historia de Mijo y en su periplo a través del bosque junto a los hermanos Rude y Drenka para alcanzar el lugar de la celebración. La fiesta se debe al final de la guerra y a la recién proclamada autodeterminación alcanzada por Croacia. En este tramo, correspondiente a los recuerdos de Mijo desde su refugio, la novela entronca con relatos fundacionales de otros países para asentarse en una especie de universalidad subrepticia.
En un momento dado de la novela, se hace mención a una olla de comida, la misma olla que la familia utiliza en los peores días del invierno para hacer de vientre. Este detalle nos sitúa en una realidad precaria pero muy real, y es solo un ejemplo de la capacidad sintética de Damir Karakaš para convertir detalles aparentemente triviales en temas trascendentes que nos tocan muy de lleno. Celebración es alta literatura condensada en imágenes hermosas, sensaciones terribles y pasajes que albergan luz y sombra por igual.

José Luis Pascual
Administrador
