Mesías muerto (Carlos Ruiz Santiago)

por José Luis Pascual

Título: Mesías muerto

Autor: Carlos Ruiz Santiago

Editorial: Editorial Veintinueve

Nº de páginas: 134

Género: Fantasía oscura

Precio: 15,90 €

SINOPSIS

Kagstos, el mutante marcado por el rechazo, solo ha conocido la oscuridad. Su guerra santa terminó en ruinas. El aspirante a Mesías ha muerto y ahora se pudre en una celda olvidada. Pero cuando todo parece perdido, recibe una oferta imposible de rechazar: la libertad. El precio es claro: convertirse en guardián del nuevo Mesías y escoltarlo hasta el Templo de la Llegada, donde será coronado. Ascendiendo por montañas malditas, Kagstos deberá enfrentarse a criaturas impías, falsos dioses y enemigos que acechan tanto en la carne como en la fe. A su lado marcharán mercenarios sin alma y parias del mundo, aliados tan peligrosos como necesarios. Porque en esta peregrinación no solo está en juego la salvación de un mundo moribundo, sino el significado mismo de la redención. Y mientras avanzan, la luna observa y ríe.

RESEÑA

Ya he dicho en multitud de ocasiones que no soy lector de fantasía. No me atraen nada los cánones del género y la tendencia a la sobreexplotación de personajes o razas que parecen ancladas a la literatura de fantasía, así como la aparentemente obligatoria necesidad de incluir mapas y explicaciones más o menos sesudas sobre la construcción de mundos o sobre sistemas de magia peregrinos. Tampoco entendí nunca la querencia del género por los tochos y las sagas interminables, la verdad. Dicho esto, no le hago ascos a historias que tratan de romper con todos estos tropos o clichés, y cuando conocí la publicación de Mesías muerto, de mi querido Carlos Ruiz Santiago, supe que aquí podría encontrar algo distinto. 

Y es que no es tan difícil tratar de alejarse de lo manido. Carlos logra con esta obra adentrarnos en un territorio virgen (o que a mí, al menos, me suena a nuevo) que alberga mucho de la crudeza de Sam Peckinpah o, incluso, de esa obra maestra de la literatura fantástica que es Plop, de Rafael Pinedo. Si bien encontramos una trama que tiene mucho del clásico viaje del héroe, el «grupo salvaje» de mercenarios y reos que han de escoltar al presunto nuevo mesías nos sitúa en un registro colindante con el wéstern crepuscular y la novela de aventuras. 

Como avanzaba, el autor no necesita de mapas superdetallados o construcciones de mundos extravagantes para sumergirnos de golpe en la historia. De manera muy natural, todo se desarrolla con el objetivo de permitirnos ser testigos en primera persona de los hechos, especialmente a través de los ojos de Kagstos, personaje lleno de dobleces que lo convierten en interesante. Lo fantástico o, si queremos, mágico, viene dado por la habilidad especial de Kagstos: es capaz de invocar riadas de insectos y utilizarlas en un combate. 
No es ese el único punto fuerte de la novela, pues el autor se permite introducir elementos que me parecen muy originales, como una luna que ríe a carcajadas o un dios que, en apariencia, no es más que una máscara dorada apoyada en un cojín. Todos estos aspectos otorgan a la obra un toque distintivo.

Si hablamos de los distintos personajes, es inevitable centrarse en el dúo principal, Kagstos y Tne. Esta curiosa pareja está formada por dos mutantes que viven esclavizados y que, de algún modo, encuentran en la misión de proteger al nuevo mesías su «prueba de vida», su razón de existir. Se trata de dos personajes que guardan numerosas contradicciones internas, aspecto este que los hace muy atractivos de cara al lector. Las dudas de Kagstos respecto a los conceptos de bien y mal son las nuestras propias. 

La crudeza se desenvuelve a través de una serie de escenas de combate o acción que elevan el ritmo sin resultar explícitas o truculentas en exceso. De hecho, la prosa de Carlos nos regala un buen puñado de frases líricas excepcionales. Sin duda, el autor no carece de talento. Además, el universo sugerido por Mesías muerto remite a una sociedad decadente y desgraciada en la que los individuos sobreviven por la fuerza. Me gusta que el foco de la novela se reduzca a una parte ínfima de este mundo, pero también se genera cierta intriga por conocer más facetas que otorguen una visión más global de la época y lugar en que se sitúa la historia.

No puedo, sin embargo, concluir la reseña sin mencionar un aspecto negativo, más achacable a la editorial que al autor. La edición, lamentablemente, denota una clara falta de revisión y corrección del texto, así como incurre en errores de maquetación que, si bien podrían ser perdonables en una editorial tan joven, debería ser un caballo de batalla de todo proyecto editorial naciente. Creo que, para diferenciarse en un mundo tan competitivo como el editorial, contar con una corrección y maquetación minuciosas deberían ser lo mínimo exigible. Por desgracia, no es el caso. Esperemos que la editorial mejore este aspecto en futuras publicaciones.

Más allá de estos problemas, estamos ante una obra que presenta un particular «viaje del héroe», aunque los protagonistas sean el epítome del antihéroe. El tramo final nos ofrece un desenlace tremendo que, lejos de responder a todas nuestras preguntas, nos genera unas cuantas más y nos anima a exigirle a Carlos una continuación o, al menos, una expansión de este universo en el que los mesías proliferan y, de cuando en cuando, se enfrentan con los códigos del western. Esta fantasía sí me interesa.

1 comentar

Vicente julio 9, 2026 - 1:58 pm

Reseña honesta, como siempre.
Me pillaré el libro durante el verano, que hay que leer a Carlos.

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