Título: La belleza en la infancia
Autora: Elisa Martín Ortega
Editorial: Eolas Ediciones
(colección De la belleza)
Nº de páginas: 108
Género: Ensayo
Precio: 13 €
SINOPSIS
La infancia remite, como su mismo nombre indica, al tiempo en que percibimos el mundo sin palabras, pero es también el momento en que se asiste al nacimiento del lenguaje y el pensamiento. Esconde, en su interior, un secreto insondable: aquello que hemos olvidado y nunca recobraremos. Es la última frontera de la experiencia y el conocimiento. La permanencia de la infancia en la vida adulta está hecha de sensaciones e imágenes, de súbitos reencuentros. Este libro ahonda en sus diferentes expresiones a través de una prosa en la que se entremezclan lo ensayístico y lo narrativo: la reflexión, la observación y el recuerdo.
RESEÑA
La colección De la belleza, publicada por Eolas Ediciones, supone un verdadero oasis para todos aquellos que buscan leer no ficción de una manera distinta. Su apuesta es la de encontrar lo bello en cualquier concepto o disciplina imaginable, así como dotar al género del ensayo de un sesgo literario inconfundible. El catálogo de obras publicadas es la prueba palpable de que lo está logrando. Ya hablé aquí de La belleza de los árboles, uno de los mejores libros que he leído nunca, y ahora me adentro, de la mano de Elisa Martín Ortega, en las pretéritas épocas de la infancia vista a través de los ojos adultos.
En La belleza en la infancia nos topamos con uno de los grandes temas humanos: la asunción plena del hijo por parte de la madre. La autora no solo habla de sus hijos, sino que expresa una absoluta clarividencia para entender la piel del hijo y para equiparar las palabras con esa piel. Leer algo tan nítido, tan prístino, con frases sencillas pero al mismo tiempo dotadas de una poesía subyacente, es como asistir a la revelación de un misterio conocido pero olvidado.
Tengo la sensación de que las cosas esenciales de la vida siempre ocurren dos veces: que, de hecho, solo podemos hacerlas nuestras como consecuencia de ese segundo acontecer.
Elisa Martín Ortega desentraña el misterio de la infancia a través de una serie de elementos, pero no solo se ciñe a ello, sino que teje toda esa telaraña infantil con la manera en que se crean los relatos y con el origen mismo del recuerdo o, si queremos, de la conciencia. De este modo, el volumen cobra una doble voz: la del niño y la del arte. No solo asistimos a pequeñas vivencias de la autora con sus hijos, sino que esto se complementa con la introducción y análisis de algunos cuentos tradicionales que ayudan a entender toda la dimensión del tema principal.
Quizá podríamos achacar la aparición de algunas cuestiones filosóficas y etimológicas que producen el efecto de alejar por momentos la obra de su concepto inicial, aunque Elisa Martín siempre parece tener claro cuál es el destino de cada capítulo, que siempre está relacionado con la infancia. Como digo, es casi como tener dos libros en uno.
Simbolismo, recuerdo, capas linguísticas y experiencias propias se entremezclan en otra joya de esta colección. Lo que más me gusta del libro, lo confieso, es cuando la autora cuenta algún momento especial con su hijo recién nacido, momentos que se acercan a lo sobrenatural y que, de algún modo, nos hacen ver que nacemos con habilidades, capacidades o, si se quiere, intuiciones, que olvidamos al crecer. Es lo mágico, y lo bello, de la infancia.

José Luis Pascual
Administrador
