VERSUS VIII: MOTHER! (Darren Aronofsky, 2017)

por José Luis Pascual

Hace ya tiempo que quería hacer este experimento. La idea era coger la sección “Versus” de este blog y ampliarla para dar voz a un buen número de personas de manera simultánea. El problema es que elegir una película que pudiera dar este tipo de juego no es tarea sencilla. Pasaban los meses y no encontraba ninguna que cumpliera con los requisitos que buscaba para llevarlo a cabo. Hasta que, recientemente, se estrenó Mother!. En cuanto la ví, supe que era la película indicada. Y es que pocas producciones, en los últimos tiempos, habrán generado un debate tan encendido y opiniones tan polarizadas como esta última pieza de Darren Aronofsky.

Por tanto, es para mí un orgullo presentar a continuación a la estelar selección de amigos que se han prestado a colaborar en este multiversus que, como podréis comprobar, ejemplifica la gran variedad de opiniones que «Mother!» ha engendrado, tanto a favor como en contra. Para no establecer un orden arbitrario, reproduzco aquí todos los textos por orden de recepción. Mi máximo agradecimiento a todos los que habéis contribuído a este “Versus” tan especial. Sois grandes. Que lo disfrutéis.



MOTHER!  por Colablanca, colaborador de Sinaudiencia.com (@Colablanca1 en twitter)

Muy señor mío, como Colablanca no puedo ser ecuánime, Mother! es una mierda de película, es absurda, de principio a fin, los actores de lo peor del filme y sobreactuados hasta el ridículo. Sé que es Aronofsky, sé que quiere aspirar a ser un Von Trier…pero ni se le acerca. Debiera ser considerado un filme de serie Z. Al acabar piensas que has perdido 2 horas de tu vida.

En palabras de mi amigo Oscar López “Aronofsky ha leído la Biblia y pretende reescribirla con imágenes torpes, alegorías descifrables al primer vistazo y su incontenible ego (y, para remate, la inexpresiva y agotadora Jennifer Lawrence no para de gritar y sufrir en primerísimos planos).”

Valoración -569/10



MOTHER!  por Gabriel Santiago (@gsantiagoc en twitter)

¿Nos quejamos de las películas repetitivas, planas y sin valentía? Entonces, ¿por qué le damos palos a Mother!? Se arriesga y nos hace caminar en el alambre sin red…entiendo que algunos se marean de hacer equilibrios por tanto tiempo, pero a mi me fue la marcha y lo disfruté…el problema es que cuando llegué a la otra orilla sentí que tanta diversión quizás no era más que fuegos artificiales.
Claro que se entiende de qué habla el director-guionista-pareja de la prota; pero su visión es muy densa y es allí donde deja de ser un entretenimiento y comienza a ser un plato que se hace bola en la boca. Puede que esté muy adelantada a su tiempo y en el futuro le demos su puesto; pero por ahora no lo tiene…como un recuerdo de una comunión (¡elegí mal el símil!).

Eso sí; que me quiten lo bailao…pocas películas me han hecho buscar otra posición en la silla, ladear la cabeza y hacer caer mi mandíbula como lo ha hecho esta; además de dejarme solo en una sala de cine cual pervertido catador de cine X (claro reflejo de que la película no termina de funcionar por las malas críticas).



MOTHER!  por Juan Carlos Pascual (@jcpascualphoto en facebook)

A mi lado en el cine había dos personas que al empezar la película sacaron unos platos y unos tenedores y se pusieron a comer tan ricamente (juro que es verdad). Uno de ellos, sentenció al salir “és la pitjor pel·lícula que he vist a la meva vida”.

Mother! cuenta la historia desde el punto de vista de una mujer llamada Catalunya que lucha por ser independiente pero los españoles no la dejan e invaden su hogar. Consigue echarlos y parir a su bebé-república, pero vienen hordas de españolitos que le revientan el chiringuito y todo tiene que volver a empezar.
Ahora en serio, me encantó el ambiente opresivo y la angustia que me hizo sentir Aronofsky durante buena parte del metraje, siendo un acierto absoluto situar la cámara siempre siguiendo o mostrando a Jennifer Lawrence con planos casi subjetivos. La historia realmente atrapa y hace que te revuelvas incómodo en el asiento ante lo que estás viendo. Pero llega un momento en que todo se desmadra y se le escapa de las manos al director para, en mi opinión, caer en un ridículo poco aceptable con esa larga secuencia tan esperpéntica que anticipa el final.

Resumiendo, para mi hay dos partes, una muy buena y otra infame.



MOTHER!  por Dan Rope, del blog Sangre de Bote (@sangredebote en twitter)

Mother! es un ejercicio de anticine: su protagonista es pasiva y sin agencia y tampoco tiene arco de transformación. Buena fotografía y los diálogos están cargados de un subtexto que los actores saben aprovechar. Por otro lado, los personajes son planos. La función de estos es ser figuras alegóricas, en «Mother!» prima el mensaje antes que la historia. Perturba cuando es sutil pero en su clímax se vuelve un videoclip de Death Metal. Lo mejor que puedo decir de «Mother!» es que, entre tanto remake y reboot, es un soplo de aire fresco pero no la volvería a ver otra vez.



MOTHER!  por Cuervo Rojo, de Cuervo Rojo Podcast (@CuervoPodcast en twitter)

Lo nuevo de Darren Aronofsky llega cargado de polémica, lo que viene siendo algo bueno para algunos y algo malo para muchos. Si bien el director dejó claro antes de su estreno que tendríamos que perdonarlo (algo que no entendí bien) por lo que íbamos a ver. Las espantadas de las salas de cine corroboran esa disculpa, pero amigas y amigos no dejaros engañar por lo que vuestros ojos ven, tenéis que pensar y reflexionar ante lo que Darren nos muestra. Si bien en muchos medios la vendían como una película de terror, no es así, pero podría, aunque la verdad sea dicha no es una película para todos los públicos. No quiero deciros nada de la trama, es algo vital para la película que vayáis a verla vírgenes de cualquiera que os cuente algo.

Bien dicho todo esto, os comento, las interpretaciones de Bardem y Jennifer Lawrence, más bien la de esta última es estremecedora, magnífica. Ed Harris y Michelle Pfeiffer están en un estado de gracia, yo es que soy muy fan de Ed Harris por muchos motivos. Otro dato importante es Jóhann Jóhannsson en la música y Matthew Libatique en la fotografía. Un escándalo de película en el buen sentido, te hará odiarla en algún momento y cuando llegue la hora de masticarla, pensarás, volverás a pensar, que eso es lo que intenta el Filme.



MOTHER!  por Reverendo Wilson, de El Gabinete del Reverendo Wilson y El Calabozo del Reverendo Wilson Podcast (@Rev_Wilson_ en twitter)

Madre! deriva en un simple y esquemático punto de partida: la inclusión de un grupo de personas aleatorias en la supuesta tranquilidad hogareña de una pareja tipo. Anecdótica diatriba para que Darren Aronofsky, el cineasta de la turbación escénica, esquematice el desconcierto hecho imagen con una serie de parámetros expulsados con nervio y tesón hacia un espectador que recibe con estupefacción una verborrea visual sin ningún tipo de complejo. Una manera loable y tenaz de querer mostrar lecturas en medio de la ofuscación visual, pero de lo que no merece focalizar en aquello que el film pudiera o no metaforizar; aunque, en un alarde de pirueta narrativa, Aronofsky dé todo el pie para ello.

«Madre!» va incluso más allá de esto, para exportar una conmoción tan tumultuosa como incómoda y efectiva, basándose en los mecanismos más simples de la narración. Aronofsky ya buscó en proyectos pasados la expulsión de una contundencia de la estética que se arraiga en lo irreverente, y como tal se confirma aquí como una experiencia desconcertante y sugestiva. Y esto, aunque no corresponda a ese género del terror a la que han querido añadirla, se enlaza en emociones con el más profundo sentimiento del horror, vanagloriado en alguna de sus ya inolvidables escenas de impacto.


MOTHER!  por Miguel Angel Menor, de Apocalipsis Friki Podcast (@The_Amazing_Yo en twitter)

Darren Aronofsky es sin duda uno de los cineastas más estimulantes de los últimos años. Madre! es una prueba más de que pocos directores actuales pueden vanagloriarse de aunar una caligrafía cinematográfica exquisita con un atrevimiento desmesurado. Quizás esta admiración hace que mi decepción con la cinta sea aún mayor. «Madre!» es una cinta inclasificable y tratar de constreñirla y delimitarla a un género o a un mensaje es inútil y absurdo. En su primera hora la película funciona a tantos niveles y con tantas capas que a poco que tenga uno algo de sensibilidad se levantaría allí mismo para darle un Oscar (o dos, qué coño).
Pero cuando llega el momento de dar el do de pecho, el director toma una decisión narrativa que a muchos encantará y a otros, entre los que me posiciono, decepcionará. Aronofsky nos lanza a una espiral caótica creyendo que el poder de las imágenes nos fascinará y aterrará a partes iguales sin entender que cuando abandonas la sutileza del simbolismo, el espectador puede romper el pacto que hacemos cuando nos presentamos ante una obra de ficción. El humo y los espejos no son suficientes para hacernos olvidar que lo que tenemos delante es un tren de la bruja de la feria del pueblo mientras te tiran octavillas con mensajes obvios, deletreados y torpes.

Está diseñada para hacernos sentir, aunque sean sentimientos de desagrado o repulsa, y eso siempre es digno de aplauso. El  problema con «Madre!» es que no creo que su objetivo fuera hacernos sentir esta terrible indiferencia.



MOTHER!  por Dentro del Monolito

El objetivo de Darren Aronofsky con Mother! es someternos a un fuerte castigo a base de propinarnos un golpe tras otro sin compasión. Nuestra opinión final dependerá de la capacidad que tengamos para soportar esta tunda. En el pase al que asistí, varias personas abandonaron la sala antes de que terminara la película, y otros tantos aplaudieron cuando aparecieron los títulos de crédito. Personalmente, quedé atónito ante lo que acababa de ver, decidido a vapulear al director. Pero una vez reposada la película y asimiladas algunas de sus alegorías (me temo que captarlas todas en un único visionado es imposible), mi opinión ha cambiado diametralmente.

Pese a jugar con el despiste coqueteando con el terror para derivar en otra cosa, y a la obviedad de algunas metáforas que no me terminan de funcionar, al final todo sucumbe a un concepto tan extraordinario como beligerante: golpear nuestra realidad.

Sí, «Mother!» es un atentado terrorista que nos indigna y enrabieta. Pero también nos abre los ojos a un tipo de cine revelador y simbólico que parecía perdido dentro del convencionalismo reinante.
Aronofsky ha pergeñado una maravillosa falta de respeto al espectador, y aunque parezca contradictorio, yo le aplaudo por ello.

6 comentarios

Asen Ahab octubre 13, 2017 - 5:34 pm

Me cagó en la leche, ahí falto yo, XD. Felicidades por este \”MULTIVERSUS\” !!!! Aún no vi la película, pero ya de inicio diré que de Aronofsky nunca sé que pensar.

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José Luis Pascual octubre 13, 2017 - 7:26 pm

Aquí tienes unas cuantas opiniones para ayudarte (o no) a decidirte a ver la peli. Se resiste el Versus contigo jejeje, pero ya se nos ocurrirá algo!

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Mauro Ortis marzo 8, 2020 - 8:43 pm

Si se pudiera ver la película como lo que es verdaderamente, un mensaje rico de matices, injertado en un gran marco arquetipal, muchos comentarios de los que he leído, sobre todos los negativos, se los podría muy bien echar a la basura. Resultará espero evidente, por lo menos, que toda la película es una alegoría de la creación, y a ese respecto las impresiones que puede generar deberían ser multíplices. Creo definitivamente que sea digna de verse, ya que proyecta ese montonal de caos del cuál está invadido el ser humano, y desde donde se empieza a forjar la naturaleza de cada quién. Porque todos somos creadores y, como escribía Tilo Schabert en \”El caos y el eros\”: «Los hombres, creando es como forman a partir del tejido caótico de sus experiencias, la figura de su existencia.»

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Mauro Ortis marzo 8, 2020 - 8:43 pm

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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José Luis Pascual marzo 8, 2020 - 9:00 pm

Coincido contigo, Mauro, en que la película es de obligado visionado porque me parece un cine diferente, dirigido al subconsciente. Ahora bien, creo que por eso mismo genera tantas opiniones contrarias, pues cada cual la absorbe de un modo distinto dentro de ese caos que, como bien dices, nos conforma. Muchísimas gracias por tu comentario, Mauro. Este tipo de aportes que animan al debate son los que dan vida a los blogs. Un abrazo.

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Mauro Ortis marzo 8, 2020 - 9:57 pm

Gracias a ti por este espacio de encuentro!

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