LAGO NEGRO DE TUS OJOS (Guillem López – Alianza Runas)

por José Luis Pascual

“La primera página se divide en dos viñetas. En la primera está Carla, de espaldas, frente a la casa familiar. Nubarrones negros en el cielo parecen brotar del edificio. Así la dejé cuando nos despedimos, ambos un poco borrachos, con esa sensación de que quedan muchas cosas por decir y que no tendremos muchas más oportunidades para decirlas. En la segunda viñeta, Carla se encuentra exactamente igual, pero la casa se ha convertido en una amalgama de insectos que se amontonan, formando paredes, vigas y tejado. Hay coleópteros, ortópteros, miriápodos y todo tipo de artrópodos, trepando unos sobre otros en un caos reptante. El cielo también. La nube más grande es una gigantesca cucaracha, abalanzándose sobre ella”.

Challenger
, La polilla en la casa del humo, Arañas de Marte, El último sueño… El castellonense Guillem López lleva ya unos años edificando una carrera literaria que parece firmemente ligada al fantástico pese a que el autor no se considere atado a ningún género. De hecho, en los títulos mencionados Guillem parece querer ofrecer nuevas visiones de temas ya explorados, aportando una prosa característica. Por ello, había muchas ganas de sumergirse en su nuevo trabajo, este Lago negro de tus ojos. La sorpresa ha sido grande, ya que hay un nombre de sobra conocido que sobrevuela todo el relato: H.P. Lovecraft.

La novela arranca con una premisa curiosa: en El Clot, un pueblo valenciano, ha aparecido una gran laguna en cuya superficie pueden verse a veces estrellas e incluso planetas lejanos. Nadie sabe qué es exactamente esta masa de agua, pero los insectos que plagan El Clot no se acercan a la laguna. Además, una agencia gubernamental controla el perímetro de la zona, tratando de investigar y de evitar que haya personas que se lancen al agua y desaparezcan en su interior.

Es una premisa bastante original, a la que Guillem López aplica un tratamiento bastante alejado, a priori, del tono pulp que desprende. El autor se centra en dos personajes, Carla y Bernat. Carla es una periodista que regresa a El Clot para realizar un reportaje sobre la laguna, y Bernat es un vecino de la localidad que en el pasado tuvo una relación con Carla. Lo que hace Guillem es construir y deconstruir a estos dos personajes, otorgándoles una dimensión bastante profunda y realista mientras deja a la misteriosa laguna como excusa y motor para que los personajes actúen y destapen sus miserias tanto del pasado como del momento en que transcurre la trama. Por tanto, la novela avanza dentro de un realismo fantástico que tiene mucho de costumbrismo. No quiero significar con ello que el ritmo sea lento, ya que en las escasas 130 páginas que tiene la novela pasan muchas cosas.

El otro aspecto que marca a Lago negro de tus ojos es su estructura, ya que está narrada a través de la voz del personaje de Bernat, voz que describe continuamente la acción como si fuera un cómic. Me explico. Bernat dibuja, y la novela es en realidad la descripción de diferentes viñetas que Bernat relata a su psiquiatra. Este es un recurso bastante interesante por lo bien que Guillem López lo maneja, demostrando una imaginativa capacidad narrativa que, al mismo tiempo, admite elementos de metaliteratura.

Es en la parte final donde todo gira hacia el género de manera desbocada e impactante, convirtiendo la novela en un inesperado homenaje a la obra de Lovecraft. Entonces nos damos cuenta de que el escritor ha plantado ciertas pistas en la narración anterior que anticipaban de manera muy sutil el verdadero marco de la novela, y que para mi gusto convierte a Lago negro de tus ojos en un espécimen tan raro como fascinante. Que nadie piense que este desenlace hace que la obra pierda enteros. Guillem López sabe escribir, y demuestra una tremenda habilidad para incluir el elemento fantástico en su prosa trabajada y literaria, y lo que hace es ponernos delante a un narrador poco fiable y a ratos ambiguo para contarnos el segmento más extravagante. El resultado es sublime.

Lago negro de tus ojos funciona a varios niveles de profundidad. En la superficie cristalina se refleja una incursión en el horror cósmico lovecraftiano. En las aguas que hay debajo, encontramos un ejemplar estudio de personajes que parecen regidos por la melancolía y la vana esperanza de una redención imposible. En el fondo abisal y sombreado, se esconde un tratado sobre la pérdida, la depresión y la derrota ante unos monstruos interiores que vienen de demasiado lejos. Brillante.

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