Título: Mi muerte
Autora: Lisa Tuttle
Traductora: Regina López Muñoz
Editorial: Muñeca Infinita
Nº de páginas: 152
Género: Narrativa contemporánea
Precio: 18,95 €
SINOPSIS
La narradora de esta fascinante novela es una viuda reciente, una escritora a la deriva. No solo ha perdido a su marido, sino que su musa parece haberla abandonado por completo. Su agente la cita en Edimburgo para que le cuente sobre su próximo libro. ¿Qué le dirá? Enseguida se le ocurre la respuesta: escribirá la biografía de Helen Ralston, más conocida, si cabe, como la modelo del cuadro Circe de W. E. Logan. Ralston es una novelista y artista por derecho propio, cuyos escritos ya no se imprimen y su cuadro más radical, Mi muerte, se considera demasiado subersivo -incluso malévolo- para ser expuesto en público. A lo largo de los meses siguientes, Ralston se muestra asombrosamente cooperativa, incluso cuando su biógrafa descubre inquietantes resonancias entre la historia de la anciana y la suya propia. ¿De quién es realmente la biografía que está escribiendo?
RESEÑA
Mi muerte es mi primer contacto con Lisa Tuttle, autora adscrita a los géneros fantásticos —veo que es conocida por sus obras de ciencia ficción, fantasía o terror— que aquí aborda algo distinto. Empleo con algo de respeto el término «autoficción» para definir la novela, aunque quizá sea incluso más que eso.
En la obra, asistimos al intento de regresar a la actividad por parte de una escritora que hace pocos meses perdió a su marido. Una serie de casualidades le arrastra a enfocarse en escribir la biografía de Helen Ralston, mujer que fue modelo para el famoso cuadro Circe pintado por W. E. Logan. Cuando la autora investiga, descubre que Ralston sigue viva y que está más que dispuesta a concederle una entrevista.
Con tal premisa, Tuttle nos lleva de la mano a través de una historia que tiene mucho de costumbrista y que, poco a poco y sin que apenas nos percatemos, va alterando su naturaleza hacia lo fantástico. Resulta notoria la intención reivindicatoria del arte femenino, históricamente ocultado por el hombre. Tuttle realiza este acto de justicia con sutileza y sin demasiadas estridencias. La prosa es suave, sencilla y calmada, trasladando al lector la sensación de navegar en un barco como el que utilizan las protagonistas en un momento dado.
Como digo, uno asiste a la lectura de Mi muerte con la impresión de estar ante una autobiografía, o al menos con la ligera sospecha de saber reales muchos de los pasajes de la novela. Me encanta esa deformación de la realidad cuando Tuttle decide cambiar el tercio e introducir el elemento fantástico de rigor. No muchos autores triunfan en ese tipo de giros, pero la autora tejana lo borda sin aparente esfuerzo.
El ritmo de la novela es pausado y sostenido, pero no por ello deja de resultar absorbente. La obra sabe conducirnos a una segunda mitad en la que encontramos un componente misterioso que aparece de manera subrepticia, casi de pasada, y que poco a poco va adquiriendo consistencia. De nuevo, la transición es absolutamente perfecta. Reconozco que, aun estando muy bien escrita, la primera mitad de la novela me resultaba interesante pero al mismo tiempo algo insustancial en su trama, cosa esta que se soluciona enseguida con los hilos narrativos que Tuttle va sembrando y que comienzan a germinar ya avanzada la obra.
Ya que Mi muerte plantea una vindicación de la voz sistemáticamente silenciada de la mujer en la disciplina artística, y aunque lo más probable es que no se encuentre entre los referentes de Lisa Tuttle, no puedo concluir sin traer a colación a nuestra Pilar Pedraza. Veo interesantes y numerosos puntos en común entre las dos autoras, relativos a la incorporación de aspectos mitológicos en sus obras —tanto en un primer como un segundo plano—, así como un planteamiento naturalista muy interesante.

José Luis Pascual
Administrador

1 comentar
Muy buena reseña, como siempre.
La obra, aunque resulta interesante, no me llama en exceso.