Título: Deep Pulp
Autor: Román Sanz Mouta
Editorial: Niña Loba
Nº de páginas: 102
Género: Relatos fantásticos
Precio: 14 €
SINOPSIS
Viajes lisérgicos, visiones oníricas, amor con su querido desamor, sucesos fatales, improbabilidades todas, luchas contra el mundo, contra el yo. Vida, muerte, miedo, euforia, autodestrucción, fondo…
Deep pulp es un artefacto de surrealismo multiforme, mezcolanza de narración extraña plena de música e imágenes inciertas buscando la fusión interactiva con el lector(a), quien se hunde en las raíces del origen más puro y atávico de la literatura.
Diez relatos de imaginación exuberante que abordan diferentes aventuras cotidianas sin renunciar al sentido del humor, al costumbrismo, al horror, a la fantasía, a la ciencia ficción o a lo detectivesco.
RESEÑA
En el panorama literario actual, donde se trata al libro como producto y se priman las ventas sobre la calidad y la innovación literaria, es muy difícil encontrar autores que desafíen las etiquetas y las categorías. Román Sanz Mouta lo hace continuamente: escritor, narrador y experimentador incansable con el lenguaje y las estructuras, navega siempre entre lo fantástico, lo filosófico, lo surrealista y lo visceral. Disfruta reinventando términos, rescatando palabras en desuso y conduciéndonos por una senda sinuosa sin dejarnos adivinar el destino.
En sus cuentos, sueña (y nos hace soñar) con expandir los límites de lo posible. Se preocupa más por el mundo interior de sus personajes que por su aspecto. Recurre a imágenes sorprendentes, desasosegantes e incluso escatológicas para generar atmósferas oníricas, aterradoras o cómicas. Y es que su humor es negro, muy negro. Se podría decir que roza la crueldad si tras cada perla no encontrásemos una clara denuncia a problemas de nuestra sociedad.
Deep Pulp es un claro ejemplo de todo lo que digo. Sus diez relatos carecen de hilo conductor, más allá de la inconfundible voz de su autor y de su obsesión por explorar sus temas recurrentes desde situaciones extremas. Tanto es así que el conjunto funciona más como inmersión a la mente de Román, que como mera recopilación de historias fantásticas: mezcla lo lisérgico y lo costumbrista, los horrores más íntimos con las raíces pulp. Su lectura no resulta densa ni tan experimental como la magnífica Carpintería muerta, pero rehúye la comodidad y exige un lector activo que acepte lo imposible y no busque historias predecibles, ni fácilmente digeribles.
No haré una disección de sus cuentos; no quiero arruinarte la sorpresa. Solo te diré que en ellos encontrarás un tratamiento único del miedo al olvido, la soledad, el fracaso, la culpa, las segundas oportunidades, la rabia, la frustración, la inocencia perdida, la violencia y la muerte.
Gracias, Niña Loba, por atreverte a publicar una obra así; a veces brutal, a veces bellísima, siempre impactante. Gracias, Román, por escribir sin miedo, sin pudor, olvidándote de buscar la aprobación del lector cozy. Y gracias a ti por llegar hasta el final de esta reseña. Si lo has hecho, es porque no te vale con devorar literatura, sino que necesitas alimentarte con ella.

David M. Hefesto
Colaborador

5 comentarios
Román Sanz es un gigante literario explorador de galaxias. Me encanta, me enamora, me enloquece. Desde que lo conozco que disfruto de sus rocanbolescas parábolas, aprendo palabras nuevas, entiendo la construcción del lenguaje y de los palabros un poco mejor… Ya me compré Deep Pulp y voy a encontrarle el momento apropiado para devorarlo.
El tipo del sombrero alberga horrores, breves, lacónicos, pero siempre con la palabra adecuada como un látigo. Una obra a tener en cuenta, llena de originalidad y frases que le hacen a uno cuestionarse la corteza de la realidad mientras lee. Y no se acaba al cerrar el libro.
Lo positivo de una reseña tan buena es que te hace querer saber más y ves claro que la obra tiene buena pinta. Lo malo, y puede que se hable poco de este tema, es el precio. Pero que eso no ensucie el buen trabajo del autor.
Por los calzoncillos de Nyarlathotep!
Me ha pasado una cosa muy extrañer. Acababa de comentar que lo empecé ayer, que me gusta que haya cuentos cortos entre los de mayor extensión y que cuando pueda seguiré degustando la locura y no sé qué más. Para finalizar he puesto mi nombre (no se suele guardar) y al pedirme el correo me ha salido por primera vez una pantallita de autocompletar (con el móvil), le he dado y automáticamente se ha puesto hasta el comentario, pero uno que escribí hace tiempo de otro libro que era muy caro. El mensaje que realmente había escrito se ha volatilizado, se lo ha tragado un profundo agujero negro. Lo bueno es que no me importa, porque imagino que tras el autocompletado hay unas fuerzas malignas, una entidad burlona o el espíritu atormentado de un vikingo que surca los siete mares en busca de Cthulhu.
Terrible, Vicente… Te sientes seguro, porque, Cthulhu sabe lo que hiciste el último verano, y quizá ahí tengas la causa de tamaña liminalidad… (además, es el nombre de mi relato en curso, jajajaja). Gracias a todos por comentar!