Ritual Román XLIV: Rebelión electrónica de andar por casa (Esther Mor)

por Román Sanz Mouta

Título: Rebelión electrónica de andar por casa

Autor: Esther Mor

Editorial: Autopublicado

Nº páginas: 180

Género: Humor, ciencia ficción

Precio: 10,40€ / 2,99€ digital

“El robot Roomba, en un alarde de independencia y autonomía, se había puesto en marcha. Solo. Y se dirigía hacia mí. Amenazante. A velocidad constante. Intenté salir de su radio de acción, pero, de una manera inexplicable, parecía perseguirme. Eso no era posible. Mi mente racional no daba crédito. Avancé por el pasillo con el condenado electrodoméstico siguiendo mis pasos a corta distancia. Cuanto más aceleraba la marcha, más parecía hacerlo él también.”

¿A que se enfrenta Maribel?
¿Es una rebelión local, un odio visceral enfocado únicamente a nuestra protagonista o está toda la humanidad en peligro?
Ella está a punto de iniciar una aventura perseguida por aquello que el ser humano ha creado para facilitar su vida cotidiana, ¿quieres acompañarla?

 

CRÓNICA

Nos encontramos con una novela frenética de humor y ciencia ficción ligera que sorprende por su ritmo ágil, casi festivo, y sus escenas que rondan lo esperpéntico, siempre nacidas desde las situaciones más cotidianas para despertar la complicidad y una sonrisa, junto con la suficiente preocupación y empatía para situarnos en el lugar y posición de la afectada.

Desde el inicio vemos a Maribel, la protagonista, madre divorciada, trabajadora y ama de casa, sufriendo una serie accidentes que pronto se revelan como más causales que casuales por la sucesión inesperada. ¡Los aparatos eléctricos de su casa se han revelado atacándola! Feroces. Imparables.  

Dudando de su salud mental, Maribel comprueba, a pie de calle, que los eventos no se detienen fuera de su domicilio, más bien la persiguen allá por donde va. Nadie más sabe, nadie más sufre por ello, nadie más lo nota. Está sola en el mundo contra este nuevo mundo que no controla. Y decide descubrir el origen de la cruenta ofensiva mientras se las arregla para proteger a sus hijos, superando los más inesperados e histriónicos peligros hasta el sorprendente desenlace.

Como decía, es necesario ponerse en el lugar de Maribel, imaginar esa manera de relacionarse con quienes implica en su épica resistencia para sobrevivir, y resulta fácil conseguirlo por ese verbo y estilo cercano. El incremento de los ataques por parte de todo y cada aparato (máquinas, cajeros, vehículos, ordenadores, electrodomésticos… la terrible roomba) podrían ocurrirte a ti. Todo ello suma y compone una obra hilarante que guarda varias sorpresas antes y después del clímax, pues nadie está a salvo: familia, ciudad, civilización, lector. La escena final en esa feria, rodeados Maribel y su familia por las grandes atracciones tales como la noria, el tiovivo, la montaña rusa… Estremecedor. Donde todo, y todo es todo, puede salir mal. Delirante.

Maribel, imprevisible y a la vez humana en sus reacciones, navega a través de una dantesca rebelión electromecánica donde percibimos el mundo a través de sus ojos. Porque resulta interesante el juego que propone la autora, desde su narración en primera persona, que nos puede hacer dudar como lectores e incluso poner en brete la cordura de la mujer en el centro del foco apocalíptico, para que intuyamos entre paranoia o realidad, alucinación o complot conspiranoico.

Otra virtud de la obra son los personaje secundarios, breves, concisos, relevantes en cada intervención, complementos perfectos para la trama e interacción con la protagonista, y personas que podemos ver todos los días en la calle; individuos e individuas que conocemos del bar, del trabajo, del vecindario. Además, la libertad con que parece escrita supone un soplo de aire fresco dentro del género, que suele apostar por la recarga verbal y por los argumentos más retorcidos o elevados junto con escenarios y artefactos de futuros improbables y alternativos. Aquí, todo se pone al servicio del entretenimiento, porque eso nos ofrece la novela, un buen rato de risas empíricas.

Resumiendo, ritmo y coherencia en su trama, una lectura amena y rauda gracias a la mezcla de acción e ingenio, además de ciencia ficción urbanita y casera sin naves espaciales o viajes en el tiempo. Bienvenides.

Una recomendable lectura de la que he disfrutado mucho. No dejéis de leer.

Pd: ¿habrá una segunda parte?

Pd II: creo que la roomba me está mirando raro… Creo que la roomba te está mirando raro…

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