Título: Nocturnos
Guion y dibujo: Lauura Pérez
Editorial: Astiberri
Nº páginas: 192
Género: Historias mínimas
Precio: 21 €
SINOPSIS
Nocturnos muestra diferentes ecosistemas de la noche, un espacio de tiempo que hemos hecho nuestro a lo largo de la historia, pero que no nos llega a pertenecer, un territorio invisible.
La soledad y la inteligencia artificial se hacen hueco en la cama de una mujer que duda si llenar o no el vacío con la irrealidad, una cabaña muestra que no todo es lo que parece, un niño parece recordar entre la oscuridad… Sueños que revelan realidades con información inesperada, universal y fugaz. Asomarnos a lo íntimo y lo privado. Escenas de gente que habita espacios y espacios que habitan en la gente cuando se abren las puertas del ocaso.
Reseña
Cuando llega la noche y cerramos los ojos para trasladarnos al mundo onírico, el pulso del mundo se convierte en nuestro latir interno. Es el turno de nuestra sangre el que marca la respiración, y la respiración la que conduce al sueño. Ese latido es el que maneja, de forma casi sobrenatural, Laura Pérez en Nocturnos, un latido que, a cada contracción, abre la puerta a distintas historias, a distintas voces, a distintas preguntas.
Laura Pérez ya ha demostrado en anteriores obras, como Tótem o Espanto, que no le interesa lo convencional. De ese modo, la autora valenciana se convierte en una exploradora de emociones. En Nocturnos, la manera que tiene de conducirnos a la oscuridad es a través de pequeñas historias, en ocasiones mínimas, pensadas para llegar al lector por vías invisibles. Me explico: en esta obra importa tanto lo que no vemos, lo que no está dicho, como lo que aparece explícitamente en las viñetas. La literatura nos ha acostumbrado a este tipo de recursos, pero no es tan habitual encontrarlos en un cómic. Laura Pérez logra desvelar lo oculto sin necesidad de mostrarlo. Es difícil de explicar, pero tremendamente natural cuando uno tiene la obra en las manos.
Además de tratar de trasladar al papel la pastosa sensación de los sueños, las historias aquí incluidas nos llevan a reflexionar sobre diferentes aspectos inherentes al ser humano moderno. Así, se nos habla del paso del tiempo, de los sueños que persisten y se niegan a abandonarnos y de cómo la caída de la noche nos afecta tanto a nosotros como al entorno que nos rodea. Pero también se tocan temas tan actuales como la relación que establecemos con las nuevas tecnologías, abriendo debates muy interesantes, o cómo ha variado nuestra interpretación del fantasma a lo largo de los siglos.
Es esta una de esas obras que se lee en un suspiro y que, al cerrarla, permanece en nuestra cabeza. Sus ideas y sus pequeñas tramas son tan universales que nos apelan de frente. No he hablado aún del dibujo, cuyo estilo es el habitual de la autora. Su combinación del trazo con el omnipresente negro consigue hipnotizarnos e inducirnos un trance del que, ya lo aviso, no querremos despertar. Quizá tengamos en Laura Pérez a una verdadera onironauta que regresa del sueño para contarnos lo que ha visto y, sobre todo, lo que ha sentido. Y lo hace como nadie.

José Luis Pascual
Administrador




