Entrevista a Jesús Relinque

por David P. Yuste

¡Hola Jesús!

Es un placer y una alegría enorme tenerte hoy aquí con nosotros en Dentro del Monolito. Quería también aprovechar para darte la bienvenida a este espacio y agradecerte el tiempo que nos vas a dedicar. Por supuesto, no hace falta decir que estás en tu casa. Ponte cómodo porque enseguida comenzamos.

Como previa introducción y antes de empezar, simplemente quiero señalar para aquellos que todavía no lo conozcan —¡ya estáis tardando, malditos! (risas)—, que Jesús Relinque es un compañero de letras gaditano, y por tanto paisano mío, afincado en Sevilla desde hace varios años por motivos de trabajo. Aunque me consta que regularmente se escapa a Cádiz siempre que puede. Además, también decir de él que es Ingeniero Técnico en Informática de gestión.
Con estos datos iniciales y ya metidos en harina, vamos si te parece bien, a comenzar con la primera pregunta.

 

¿Qué tal llevas compaginar la vida diaria y tu trabajo con tus otras facetas creativas?

Hola, paisano. Encantado de que me invites a este rinconcito literario. Bien sabes que llevar palante la escritura con todo lo que conlleva el día a día es una tarea muy dura. El tiempo es limitado y no puede estirarse —por mucho que lo parezca en ciertas obras de ciencia-ficción—, pero sí que podemos aprender a explotarlo al máximo, y eso es lo que intento: si tengo solo media hora para escribir, que esa media hora cunda como si durase el triple. Más o menos sería como el Fairy en el anuncio ese de Villarriba y Villabajo. Sé que pillarás la referencia porque eres tan viejo como yo…

Empecemos hablando primero, si estás de acuerdo, de tu afición por la historia de los videojuegos. Tengo entendido que has colaborado con varios medios relacionados con ese mundo durante algunos años, ¿Cuáles han sido dichos medios? ¿Qué tal fue tu experiencia? Y una pregunta muy importante. Si tuvieras que quedarte solo con una cosa buena de todo lo dicho, ¿cuál sería? ¿Qué sería lo mejor que te ha aportado?

Allá por 2002 comencé a participar en un Trivial de videojuegos que hacían en la página web Meristation. Tras ganar varios meses, entablé amistad con aquellos que administraban dicho concurso. En este caso, la relación con uno de ellos, José Manuel Fernández “Spidey”, se hizo muy duradera y nos llevó a publicar unos cuantos libros muchos años después. Por mi parte, logré alcanzar el puesto de “Trivial-Master” para colocar preguntas que debían responder los participantes, y posteriormente escribí una buena cantidad de artículos en la propia Meristation. Me sirvió para foguearme en estas lides, aprender bastantes cosas y lanzarme a escribir mi propio blog de historia del videojuego, El PixeBlog de Pedja.
La experiencia de llevar un blog, realizar arqueología del videojuego antiguo, entablar comunicaciones con los pioneros del sector… Todo ello fue maravilloso y la piedra angular de publicaciones literarias como Génesis, Continue Play o Siguiente Fase, libros (o retoños, vistos con más cariño) que aglutinan algunas de las investigaciones que llevo realizando desde entonces. Ya van casi veinte años… ¡Cómo pasa el tiempo!

Como amante de los juegos clásicos/retro (algo que compartimos), así como de todo lo relacionado con ello, has publicado una serie de ensayos que engloban parte de su historia, así como otros más especializados en temas concretos. ¿Podrías hablarles un poco de estos trabajos a nuestros lectores? ¿De todos ellos, cual fue el que más trabajo o esfuerzo conllevó? Porque aunque seas un apasionado de este género, no debe ser una tarea sencilla aunar toda esta información y plasmarla en un solo trabajo.

En Génesis, junto a Spidey, hicimos acopio de la mayoría de juegos comerciales que se programaron en nuestro país para los ordenadores de ocho bits: Spectrum, Amstrad, MSX y Commodore. En Septiembre, cinco años después de su primera edición, Héroes de Papel publica edición revisada y ampliada con tapa dura, y nos congratulamos de ello. Fue una obra recibida con gran cariño por parte de los amantes de la Edad de Oro del software español.
Por su parte, Continue Play (también con Héroes y con Spidey) quería rellenar ese hueco que existía en la bibliografía especializada acerca de los recreativos españoles. Hay mucha gente que jugó en su día en los salones arcade, pero no todos saben que algunas de esas mágicas máquinas de luces y sonidos habían sido concebidas y diseñadas en nuestro país. Poner el foco en nombres como Fernando Yago o Javier Valero, pioneros del videojuego español, era tan justo como necesario.
Con Siguiente Fase abordé mi proyecto más personal. Publicado con Dolmen en esta ocasión, diseñé un circuito de diez fases (más un nivel de bonus) en el que cada fase o capítulo era una pregunta con tres respuestas posibles, y a lo largo de sus páginas se viajaba desde el origen de la cuestión hasta dar con la opción correcta. Entrevistas, curiosidades, experiencias… Un guiño a lo que fue aquel Trivial de Meristation, intentando que el jugador (el lector en este caso) se entretuviera aprendiendo sobre la historia del videojuego.

Una vez abordada esta cuestión, me gustaría pasar a hablar un poco de otra de tus aficiones. No solo eres experto en la materia en cuanto a videojuegos se refiere, sino también un amante y apasionado con todo lo relacionado con ese lado oculto y misterioso de nuestra ciudad, Cádiz —otra cosa en la que coincidimos (risas)—. Una tierra trimilenaria, llena de leyendas e historias que nos llegan ya desde su lejana fundación por el pueblo fenicio como ciudad y puerto comercial. ¿Cuándo y de qué manera se despertó en ti esta curiosidad? ¿Fue algo que te inculcaron, o ya lo traías de serie?

Al criarme en las calles de Cádiz se despertó en mí esa inquietud, esa curiosidad por intentar ver qué había más allá de esas viejas calles, de casas destartaladas que guardaban en su interior el pulso aún latente de vidas ya extinguidas, de túneles que horadaban las entrañas de una tierra antigua y bañada por decenas de culturas.
Aún recuerdo cuando visité, con ocho o nueve años, la llamada Casa de los Espejos, los vestigios de una lujosa casa palacio que miraba al Atlántico y que escondía un misterio apasionante. Lo único que hice fue darle una patada a la puerta y salir corriendo… pero para mí fue una aventura sensacional. Así fue como germinaron en mi mente La Llave de los Misterios y La ciudad oscura, las novelas de fantasía urbana que ahondan en ese Cádiz intangible, mágico y tenebroso, y al que invito a todos los lectores a que se adentren en sus enigmáticas calles. Tal vez no quieran salir de él.

Además, como buen conocedor de los entresijos de la Ciudad y los enigmas y secretos que entre sus murallas se esconden, participaste recientemente en un reportaje para un programa del cual soy un gran fan, y que tomaba precisamente estos temas como punto de partida. ¿Podrías hablarnos un poco de esta experiencia tan especial?

¡Cierto!
Tuve la gran suerte de poder colaborar con Iker Jiménez para su programa Cuarto Milenio. Le comenté la investigación que había realizado acerca de la primera sociedad espiritista española, ubicada entre Cádiz y San Fernando, y grabamos un reportaje en el que junto con Paco Pérez Caballero y unos cuantos amigos de Cádiz hablamos de la Sociedad y del libro prohibido que publicaron. Todo ello forma parte de la trama de mi segunda novela, La ciudad oscura

Iker Jiménez y Carmen Porter en una imagen publicitaria de la Temporada 15 del programa, y en la cual se emitió dicho reportaje.

Enlace directo al reportaje para Cuarto Milenio.

En cuanto a la escritura, no solo realizas ensayos, sino que además tienes varias novelas ya a tus espaldas, así como previamente relatos y premios en diversos certámenes. ¿Cómo nació en ti esta pasión? ¿Podrías hablarles a nuestros lectores un poco sobre estos trabajos en cuestión?

Es difícil responder a este tipo de cuestiones sin recurrir a frases hechas. Lo cierto es que siempre me gustó leer (gracias a mi abuelo, que me regaló libros de Julio Verne, y a mis padres y sus ejemplares de «Elige tu propia aventura»). ¿Qué distancia separa el leer del escribir? No lo sé con seguridad, pero son dos mundos que están más cerca de lo que uno puede imaginar. Recuerdo, ahora que lo dices, esa típica época de desamor y desazón, el momento en el que tu primera relación se acaba y te sumerges en el pantano de la melancolía. Sí, lo has adivinado: me puse a componer poemas. Malísimos, por supuesto. Pero era un comienzo. Luego vinieron algunos relatos. Tomé de referente a mi tío José Manuel, un buen literato. Los años transcurrieron. Un buen día decidí probar suerte con algunos certámenes. Salí seleccionado en Interius, de los maravillosos compañeros de la editorial Triskel. A partir de ahí, todo vino rodado.

Portada para la edición especial de “La ciudad oscura”, lanzada a primeros de 2020, a cargo del ilustrador Héctor R. Asperilla.

Pero vuelvo al principio: si quieres escribir, si pretendes invocar al demonio de los juntaletras, no tienes otra opción: lee. Y luego, sigue leyendo. Escoge uno, dos, mil referentes. Vuelve a leerlos. Cuando hayas dejado seca a la fuente, impregnado de sus tintas, exprímete sobre el papel. Como diría el amigo Mandaloriano, “This is the way”.

Como decíamos antes, eres un experimentado investigador de los misterios que envuelven Cádiz. Y eso se ve de manera notable en tus trabajos, ya que en ellos entremezclas ficción e historia, mientras a la vez introduces estos mitos. ¿Cómo es tu proceso creativo, y de qué manera consigues encajar todo esto en tus novelas para que funcionen?

Tomar de base las historias de misterio y leyendas de Cádiz sería como introducir trucos en un videojuego para llegar al final con facilidad. Esta mitología es tan abundante, tan rica, tan interesante, tan atrayente y magnética que prácticamente te grita al oído qué y cómo tienes que escribir. Lo más complicado es, como dices, hacer que las piezas del puzle encajen. Pero oye, algo de mérito tenemos que tener los que escribimos sobre ello, ¿verdad?

Ya casi para terminar. Sé de buena tinta que andas enfrascado en un nuevo trabajo —¿por qué será? (de nuevo risas)—. Aunque ya has hablado anteriormente sobre ello, y no es ningún secreto para los que te conocemos, ¿podrías adelantarles a aquellos que te están leyendo ahora sobre qué va tu nuevo libro? ¿Y sobre todo, en qué se centrará esta historia?

Tras la primera aventura de El club de los pringaos en La llave de los misterios, me apetecía volver a rescatar a sus personajes. En esta ocasión, la historia se desarrollará en 1992, en Sevilla, otra fuente inagotable de misterios y recuerdos de adolescencia. Espero que todos aquellos que disfrutaron La llave de los misteriosy ahondaron en el pasado del abuelo Eulogio y de su maestro Artesón Cuero en La ciudad oscuradecidan repetir con Los jinetes del sueño, la que será la tercera entrega de esta peculiar fantasía urbana gaditana.

Bueno, amigo. Ha sido un auténtico placer poder entrevistarte y pasar este “ratito contigo”. Con esto ya nos despedimos. Darte de nuevo las gracias por estar hoy aquí con nosotros. Y espero que podamos coincidir y vernos pronto por nuestra tierra. Si quieres añadir algo más, este es tu momento. Las últimas palabras son tuyas.

A todos los interesados en la lectura, por favor, dadles una oportunidad a autoras y autores que publican en editoriales independientes. Hay verdaderas joyas ocultas que, por desgracia, quedan sepultadas por la despiadada maquinaria editorial que lanza miles y miles de títulos al año. No os arrepentiréis.

Para saber más acerca de su trabajo o poneros en contacto con él, aquí tenéis el enlace a su página web así como sus RRSS:

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1 comentar

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David agosto 27, 2020 - 10:52 am

¡¡Estupenda entrevista!! L@s autores/as más interesantes son, efectivamente, los que publican en editoriales independientes. Estoy deseando leer La ciudad oscura.

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