Budapest (Nieves Mories)

por Chris T. Nash

Título: Budapest

Autora: Nieves Mories 

Editorial: Obscura

Nº de páginas: 204

Género: Terror, fantasía oscura, weird

Precio: 18,90€

SINOPSIS

La ciudad. La otra orilla. Hace veinte años. 

La guerra de todas las guerras se gesta en las calles, entre hermosos palacetes art nouveau. Viejos nombres, viejas proclamas, viejas cruces flechadas resucitan. Las cenizas de los muertos caen sobre todo el que recorre las calles, presentes o futuras, de la ciudad más hermosa a orillas del Danubio. En una villa verde jade, dos hermanas traen al mundo a dos bebés que les son arrebatados. 

La ciudad. Esta orilla. Esta noche. 

Aquí el sol ya no sale, los nombres se olvidan y lo espectral se confunde con la realidad. Cara y Carlo recorren el cadáver de la que fue la ciudad más hermosa a orillas del Danubio. Devoran cuentos con el ansia con que devoran corazones y miran voraces hacia la otra orilla y sus promesas; siempre están hambrientos. Y no lograrán saciarse hasta que le encuentren a él, al padre del mal y de los horrores de la guerra que lo destrozó todo. 

Nieves Mories nos retuerce las entrañas con Budapest, una fábula sobrecogedora que explora las más crudas secuelas de la guerra a través del prisma del terror weird.

RESEÑA

El estilo de Nieves Mories nos envenena sin que nos demos cuenta, como una Circe de las letras o una Sherezade que nos susurra historias al oído antes de dormir. Una vez más, sus desgarradoras frases explotan en nuestra cabeza haciéndonos pensar en la visión más horrenda del ser humano y provocando pesadillas. Budapest no es solo un libro de terror, es el testimonio de la apabullante y cruda realidad hecha prosa poética; es un diario de horrores y referencias crueles. De fondo escuchamos un bandoneón roto, unas cadenas, el llorar de un piano y el lento respirar de unos niños hambrientos. Bienvenidos a Budapest.

Bienvenido al nuevo mundo, toma asiento y ponte tapones de corcho en todos tus orificios corporales si no quieres ponerlo todo perdido con tus órganos internos. Eso lo reservaremos para el brindis: será la sorpresa final.

El escenario de la historia es un páramo en las orillas del Danubio, que recuerda a ciudades que dejaron de ser. La guerra ha asolado el planeta y ya solo habitan en ella seres corrompidos por la pestilencia, la radiación y la ansias de vivir un día más. Entre ellos, Cara y Carlo realizan un viaje lleno de recuerdos, historias, chacales y corazones humanos frescos. Nutritivo alimento. Pues la guerra no solo mata sino que enseña a matar y engendra monstruos. 

El páramo es una especie de purgatorio dantesco, en realidad es difícil a veces saber qué personaje está vivo y qué personaje está muerto, pues los fantasmas del recuerdo atormentan a todos por igual. Una suerte de hotel Overlook al aire libre pero no por ello menos opresivo. 
Las palabras de Mories están plagadas de ese rencor que deja atrás la batalla, la lucha por la nada y por la muerte, y nos trae el eco de conflictos pasados: un terreno de campos de concentración, cámaras de gas y xenofobia. 

Incluso a la hora del exterminio hay categorías. 

La lectura de Budapest me ha recordado a la canción de la película Rosemary’s Baby, obra de Krzysztof Komeda, entre nana, lamento y banda sonora de terror. Pues el páramo de Nieves son las lágrimas de los niños torturados, pero también las canciones de sus juegos y el cuchillo de su venganza. Id con cuidado o se os comerán el corazón. Lo que importa no es la historia sino cómo esta deja huella en nosotros, los sentimientos, el trauma. 

Y es precisamente a su quijada a lo que se aferra, es Caín reclamando el arma con la que asesinar a Abel, y los lobos aúllan, los perros ladran, la luna canta y una mano con dedos de bisturí le hurga en los sesos, le hurga y estruja y tritura y cercena…

Si estáis buscando una historia simple, lineal y al uso, no estáis en el buen camino. Budapest se presenta como un álbum de instantáneas, un collage de presente y pasado, de lo que fue y de lo que podría ser, entre fantasía y realidad. El estilo poético está hilado con referencias literarias y música, todo ello características del estilo de la autora. Leer a Mories es entregarse a la literatura y a la metaliteratura, es no entender y releer, es trabajar, nada es gratis. Pero creedme, después de un libro como este saldréis o destrozados o fortificados pero nunca indemnes. 

Budapest es una sublimación del estilo de la autora. He leído gran parte de su obra y puedo asegurar que esta recoge todos sus rasgos distintivos: familias disfuncionales, maltrato infantil y feminicidio, venganza, dar voz a los silenciados, su pasión por la música, la complejidad de los sentimientos y los claroscuros. De todo esto la autora ha hecho un concentrado bastante potente decorado por una parte de la Historia bastante dura, que es también su propio pasado. Tendré que preguntarle si ha sido una tarea ardua, porque desde luego parece que en ella ha puesto mucho de sí misma. 

En definitiva, estáis frente a un concierto de instantes truncados, una ópera dramática cantada por los lamentos de los muertos en batalla, de los sacrificios en los campos de concentración y de la destrucción de un mundo, que es el nuestro. Las cartas están repartidas, ¿qué mano tenéis?

1 comentar

Daniel Aragonés agosto 22, 2023 - 5:06 pm

La novela tiene buena pinta, desde luego. Una reseña muy interesante.

Responder

Deja un Comentario

También te puede gustar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Si continúas navegando aceptas su uso. Aceptar Leer más