VERSUS IV: HALLOWEEN MORTAL (Steven R. Monroe, 2013)

por José Luis Pascual

¡Volvemos a tener un nuevo Versus, amigos! En esta ocasión, la crítica compartida hay que agradecérsela al blog amigo Ciruelas de Ultratumba (si os gusta el cine de terror ya estáis tardando en apuntarlo en vuestros favoritos), cuyo responsable Pedro (@CiruelasBlog en Twitter) retó a quien quisiera recoger el guante a ver Halloween Mortal (Grave Halloween), un subproducto televisivo ambientado en el tan de moda bosque de Aokigahara. Y claro, como aquí nos atrevemos a todo, no tuvimos reparo en volver a sumergirnos en el susodicho bosque. Por cierto, Ciruelas de Ultratumba es el espacio donde Pedro vuelca su devoción por el cine de terror a través de exquisitos análisis de producciones de distinto pelaje que llegan a nuestro país, y a las que exprime con maestría como vais a poder comprobar a continuación.


HALLOWEEN MORTAL (por Ciruelas de Ultratumba)

Halloween Mortal (Steven R. Monroe, 2013) es una tv-movie perteneciente a la familia de películas originales producidas para el canal Syfy, producciones que han alcanzado cierta visibilidad en los últimos años gracias al éxito de la saga Sharknado. Con su clara vocación por la serie B, presupuestos no superiores a los 2 millones de dólares y estrenos programados para los sábados por la noche, este tipo de filmes se han convertido en una importante enseña de la cadena. Pero no os dejéis engañar por “Sharknado”, ni por la inclinación de Syfy hacia la ciencia-ficción. Esta cinta constituye una aproximación cabal al género de terror, o eso pretendían sus responsables.

La película nos sitúa en Japón y cuenta la historia de Maiko (Kaitlyn Leeb), una estudiante de intercambio de origen japonés que fue adoptada por una familia estadounidense a muy corta edad. El reciente suicidio de su madre en el bosque de Aokigahara, uno de los mayores puntos negros para este trágico fenómeno, motiva a Maiko a internarse allí el 31 de octubre. Su objetivo es llevar a cabo una ceremonia que ayude al espíritu de su madre a encontrar la paz eterna. Unos compañeros de clase acompañarán a Maiko en esta aventura con la idea de grabar un documental sobre el tema. Pero las cosas no resultarán como los muchachos esperan.

En comparación con El Bosque de los Suicidios (Jason Zada, 2015), reciente producción hollywoodiense ambientada también en Aokigahara, este telefilme se antoja un esfuerzo mucho más franco. Libre del imperativo de alejarse del trillado j-horror en cuanto al diseño de criaturas, “Halloween Mortal” recrea con mayor fidelidad el folclore japonés. De este modo, los yurei que atormentarán a este grupo de jóvenes yanquis visten verdaderamente kimono blanco y poseen largas melenas negras. E incluso atisbaremos, hacia el final de la cinta, una especie de fuegos fatuos recreados, eso sí, mediante un CGI tan cutre como el que se reserva para el resto de efectos digitales de la cinta, afortunadamente escasos.

Además, los responsables de esta tv-movie evitaron el impulso hipócrita consistente en aprovechar sin remilgos el gancho comercial de un lugar real que concentra decenas de tragedias al año, para luego desvivirse por dejar claro durante la película que ni el bosque, ni lo japonés, constituyen sinónimos de maldad pura. Así, a diferencia de las medias tintas de “El Bosque de los Suicidios”, la puesta en escena de “Halloween Mortal” trabaja con toda naturalidad para convertir Aokigahara en una auténtica casa del terror. Una atracción de feria pródiga en ultraterrenos susurros extranjeros, brisas siniestras, yurei malvados y vegetación asesina. Un recorrido fantasmal que nos llevará, sin grandes dosis de gore, a través de un esquema de recuento de cadáveres donde podrán intuirse ciertos homenajes a Viernes 13, Evil Dead o Poltergeist…siempre y cuando pongáis mucho de vuestra parte.

Porque, reducida a lo esencial, la película no hace más que introducirnos en una casa del terror cuyos trucos ya conocemos de memoria. No se trata de que “Halloween Mortal” tenga un ritmo tan flojo, ni tampoco de que los giros se hagan tan predecibles. El letargo que nos invade casi desde el comienzo tiene más que ver con la frialdad que despierta cada golpe de efecto, pues ya hemos visto esos recursos demasiadas veces. Aunque tampoco conviene negar que esta casa del terror enseña desde lejos el cartón piedra y los parches de pintura. Además del mencionado CGI, encontramos unos actores terribles, situaciones que se deslizan hacia lo ridículo muy a menudo y una fotografía que resulta atroz incluso antes de que nos exponga a los feos filtros de esos flashbacks mediante los cuales se narra la infancia de Maiko.

Desde cierto punto de vista, esta infancia tormentosa quizá pueda dar lugar a la reflexión en torno a ciertas cuestiones temáticas. Como, por ejemplo, la brecha emocional que abre en ocasiones el pleno conocimiento de una situación de adopción, o la complicada relación que establecen país de adopción y patria de origen en la psique de un inmigrante de segunda generación. Pero, sinceramente, todo esto ya me parece ir demasiado lejos. A fin de cuentas, nos encontramos ante un proyecto televisivo de ambientación marcadamente oriental que, con toda probabilidad, sería aprobado por los ejecutivos de turno a condición de que colaran en el argumento la festividad de Halloween y un par de calabazas para que la cosa cuadrara mejor con la fecha de emisión en la cadena. Huid.

Mi nota: 2


HALLOWEEN MORTAL (por Dentro del Monolito)

“El bosque nos hace jugarretas”.

Esta frase, pronunciada por uno de los personajes de Halloween Mortal (Grave Halloween) es toda la sinopsis que necesitaréis saber de esta película o, mejor dicho, TV movie. Decía en mi opinión sobre El bosque de los suicidios (2015)  que a ratos parecía un telefilme barato. Pues bien, “Halloween Mortal” es literalmente eso. Esta producción rodada para el canal Syfy ahonda en la leyenda del bosque de Aokigahara, con una premisa casi calcada a la de la citada “El bosque de los suicidios”. Cambiamos a una hermana por una madre, metemos más espíritus si cabe y hala, ya lo tenemos todo apañado.

Como cualquier telefilme al uso, la cinta presenta un tono absolutamente plano en todos sus aspectos. Contamos aquí con una factura técnica mediocre, con un claro desaprovechamiento de la utilización de la cámara en mano. Tenemos una excusa barata para utilizar la festividad de Halloween y meterla en el titulo para que tenga más tirón. Para rematar, se nos presentan los típicos personajes jóvenes de encefalograma plano que caen antipáticos desde el principio y a los que estás deseando que los espíritus les den “cariño”.  La trama tampoco se molesta en guardar una mínima coherencia, por lo que asistiremos a una serie de situaciones que carecen de mucho sentido.

Como puntos a su favor diré que el nivel de truculencia sí que me ha parecido mayor de los habitual en este tipo de productos. De hecho, se podría decir que la cinta tiene bastante de slasher, ya que los protagonistas irán cayendo uno tras otro. Seremos testigos de un par de muertes con un alto contenido de gore (para los estándares de un telefilme, claro) y, además, los efectos de maquillaje no están del todo mal resueltos.

El director Steven R. Monroe cuenta en su extensa filmografía con títulos tan sugerentes como Sasquatch Mountain, Tornados de hielo, Ogre o Larvas asesinas, todas ellas producciones televisivas de dudoso calado. Lo más llamativo de su carrera es I spit on your grave (2010), remake de la cinta del mismo título del año 1978 perteneciente al subgénero “rape and revenge”.
En cuanto al reparto, hay poco que rascar. Formado por actores jóvenes desconocidos y siempre adscritos a producciones televisivas, ofrecen unas “interpretaciones” de muy bajo nivel. El mayor logro alcanzado por cualquiera de ellos lo consiguió la protagonista Kaitlyn Leeb, que apareció en el remake de Desafío Total de 2012 haciendo ni más ni menos que de ¡la mujer de 3 tetas!. Con eso está todo dicho.

Lo que me ha quedado claro es que en estas películas no sólo los personajes se pierden al adentrarse en el bosque, sino que los propios directores, aunque comiencen correctamente, terminan extraviando cualquier buena intención dentro de una maraña de despropósitos. En descargo de “Halloween Mortal” hay que decir que al menos es honesta en el sentido de que no oculta su condición de telefilme, y que no es mucho peor que “El bosque de los suicidios”. De hecho, por momentos da la sensación de que la atmósfera está más lograda en este telefilme. En general, estamos ante una TV-Movie aburrida y sólo apta para ver un domingo después de comer. Aunque tampoco le podemos pedir mucho más a este tipo de productos, la verdad.

Mi nota: 3

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