Ritual Román 162: Cómo vender una casa encantada

por Román Sanz Mouta

Título: Cómo vender una casa encantada

Autor: Grady Hendrix

Traductora: Pilar de la Peña Minguell

Editorial: Minotauro

Nº páginas: 440

Género: Terror

Precio: 19.95 € 

SINOPSIS

Cuando Louise se entera de que sus padres han muerto, teme volver a casa. No quiere dejar a su pequeña con su ex y volar a Charleston. No quiere enfrentarse al domicilio familiar, donde se amontonan los restos de la vida académica de su padre y de la constante obsesión de su madre por los títeres y los muñecos. No quiere aprender a vivir sin las dos personas que mejor la han conocido y más la han querido del mundo entero.

Sobre todo, no quiere tener que lidiar con su hermano, Mark, que nunca ha salido de Charleston, es incapaz de conservar un empleo y no lleva bien el éxito de Louise. Por desgracia, ella lo necesita, porque, para vender esa casa, va a hacer falta algo más que una manita de pintura y retirar los recuerdos de toda una vida. Pero hay casas que no se dejan vender, y la de Louise y Mark tiene otros planes para ellos dos…

RITUAL

Pues sí, los padres de Louise mueren. Y ella, más que atribulada, se obliga a regresar al hogar familiar. Dejando su vida actual atrás por un momento que ella piensa breve. Para afrontar a su peculiar familia, que siempre se niega a reconocer las situaciones conflictivas. Para plantar cara al zángano de su hermano, aferrado a las faldas de la madre comprensiva; la madre de muñecos. Para hacer cuenta nueva vendiendo esa casa mausoleo.

Fácil.

Llega. Se reconcilia con su hermano. Venden la casa. Se garantizan el futuro. Vuelve con su hija. Y fin de la historia. Sería lo normal, que tampoco, pues la vida real deviene en bastante más retorcida. Y, si la vida real es retorcida, las novelas de Grady Hendrix, un ya clásico de la novela de terror moderna, lo son más. Vórtices y aristas.  

Aunque esa modernidad puede llevar comillas. Las dos últimas obras de su autoría que he devorado, El exorcismo de mi mejor amiga y esta Cómo vender una casa encantada, destilan un aroma ochentero y noventero que causa placer al lector y lectora más asiduos y veteranos, sin perder interés para las nuevas generaciones. Por la construcción de atmósfera y personajes, parece que llevemos leyendo sus letras eones, y no. Pero lo desarrollaremos más adelante.

Este manuscrito es fugaz, potente, entretenido, crudo, ácido y enrevesado (y sangriento). No acaba de terminar. Y gusta de giros inesperados. De ángulos tras las esquinas.

Louise tiene una infancia complicada, Mark también. Su padre era introvertido dentro de su bondad. Su madre, excéntrica como poco. Religiosa y titiritera, una curiosa combinación que dará mucho juego a la trama.

Ya el arranque de la obra, donde intuimos ese componente oscuro, siniestro, paranormal, nos regala un zasca, porque pronto nos situamos de lado de uno de los personajes, empáticos, comprendiendo sus desvelos. Pero solo porque no hemos visto el cuadro completo. Hendrix nos aporta las piezas cuando necesitamos, no cuando queremos, de forma que nos cambie la perspectiva a cada poco para que tengamos un contexto absoluto cuando afrontemos el desenlace.

Pronto, una vez llegado el acuerdo, tras la retirada fingida de Louise, empieza el verdadero juego. La casa. Los muñecos. El pasado de la familia, no solo del núcleo de padre, madre, hermana y hermano; de toda la familia. Se van desvelando claves entre escenas crueles, entre sacrificios personales de los protagonistas, que deben abrirse a lo imposible, aceptar el retorno de la memoria, tomar decisiones impensables unos días antes. O esa casa, o ese Ser (no mentaré su nombre por miedo a que aparezca a mi lado, maldito Pump…. NO. ¡NO¡ ¡Vete! ¡VETE! ¡¡¡VETEEE!!!) los fagocitará, en el mejor y peor sentido, para siempre.  

Por partes, como los descuartizamientos:

El argumento es sublime, aborda sin complejos los traumas y relaciones familiares, fraternales, paterno y maternofiliales. Esos complejos, esos actos que entierra la psique para protegernos, que el seno familiar calla para no despertar a los demonios. En ello se sostiene la historia con cimientos firmes. La aceptación, la comprensión, la absolución. Además, conllevan estas relaciones el elemento horrífico en forma de muñecos, de objetos que cobran vida, de entidades antiguas de las que no conocemos el origen (pero lo desvelaremos a su conclusión). Nos ata con una prosa fluida, sin adornos pero para nada pobre. Deslumbra por las escenas de acción sangrienta (más que en la otra novela comentada arriba), por la sucesión de actos, por cómo no somos capaces, no serás capaz, de dejar la lectura.

Los personajes, con el dúo principal, Louise y su hermano Mark a la cabeza, están perfectamente perfilados. El árbol genealógico ha sido estudiado tan en detalle como se nos va mostrando a lo largo de las páginas, dando pose, forma y fondo cada aparición y cada secundario, sobre todo aquellos que ya cruzaron río con Caronte y que fueron los causantes del miedo actual. Espléndido.

Y la atmósfera. Cada vez que accedemos a la casa nos recorre un escalofrío. Con cada sombra. Con cada movimiento inesperado. Con cada ataque. Con cada fuga inconclusa. Los muñecos son otra parte de la ambientación, siniestra a más no poder, y con Eso, esa Entidad, reinando en el centro del mal, que nos provocará pesadillas durante largo tiempo. Es un personaje protagonista más, ¡y vaya personaje! Pero, además, los flashbacks completan el trío que conforma esta atmósfera. Poco más que decir.

En concluyendo. Sé que no he hablado mucho del argumento, porque no apetece desvelar los secretos del mismo. Porque yo he disfrutado tanto descubriéndolos por sorpresa, por mí mismo, que sé que tú harás lo mismo. Fíate de mí, como has hecho tantas otras veces. Grady Hendrix tiene un estilo que aporta algo especial, algo diferente al género del terror, siendo tremendamente original dentro de lo supuestamente manido. Y es que siempre quedan nuevas historias, o viejas historias con nuevas formas de contarlas. Y aquí deslumbra Hendrix.

A título personal, y equiparado a otros grandes que pronto serán de culto como Philip Fracassi, T. E. Grau, Catriona Ward, Olde Heuvelt, Laird Barron o Joe Hill (entre muchos otros y otras), pienso leer todo lo que se publique, e incluso aquello que no (secretos de escritores y brujos).

Aquí una casa encantada como jamás hubieres imaginado, ni sufrido, ni gozado. Traspasa el umbral. Llama a ************. Se quedará contigo para siempre…

 

Pd: todavía me estremezco paladeando el recuerdo de la obra. Por favor, cuando leas, comentemos, para que el nombre de la Entidad, de Eso, uno de los mejores villanos en tiempo, salga a la luz entre susurros.  

5 comentarios

Vicente abril 17, 2024 - 8:25 pm

Al autor lo conocí con Horrorstör. No me cautivó del todo, aunque le reconozco ciertos méritos. Esta obra pinta más “para mayores”. Puede que encaje más con lo que me gusta.
Bonita reseña.

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Román abril 18, 2024 - 9:57 am

A ver, tiene sus peculiaridades, que no se toma nada en serio y a la vez todo mortalmente en serio. Maneja los giros, el horror, lo cruento, pero, sobre todo, sobresale por un sentido del humor oscuro. Eso sí, la novela tarda en enganchar porque los personajes no entran de mano, hasta que se desvelan y desmembran, luego, volada…
Te va a gustar, es de los nuestros.

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José Luis Pascual abril 19, 2024 - 11:37 am

Yo estoy igual, admito mis reticencias. Últimamente prefiero el terror que no contenga elementos sobrenaturales o que no se centre en “monstruos”. Por eso, no me acaba de cuajar toda la hornada de autores actuales dentro del terror mainstream.

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Héctor Gámiz. abril 18, 2024 - 12:59 pm

Habiendo leído ya todas sus novelas, tengo esta como su mejor obra.
Lo que más me fascina de Hendrix es su capacidad de partir de una premisa absolutamente absurda y de serie B, inspirarse en lo mejor de las peores novelas “paperback” de décadas pasadas y, sin traspasar la línea del mamarrachismo, abrazar el caos y crear historias entretenidas y terroríficas.
Otro aspecto que me parece un acierto en cómo está llevando su carrera es, al estilo de Stephen King, no exprimir un concepto, como es habitual últimamente con los autores que tienen un mínimo de éxito y exprimen las ideas a modo de sagas. Cada novela parte de un cliché del terror (posesiones, vampiros, muñecos poseídos y casas encantadas, rockeros que venden su alma…) y la actualiza, no solo rindiendo homenaje al género, sino también actualizándolo.
Celebro cada lanzamiento suyo como los del propio King.

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Román abril 19, 2024 - 10:22 am

Coincido contigo, quiere abarcar todos los estereotipos del terror, comenzando las obras de forma convencional, pero retorciendo y dando su toque a medida que avanza, truculento, visual, rítmico, con mayor o menor acierto.
Y lo consigue, y me gusta, porque se siente como un toque de aire fresco con ese humor macabro y deslavazado, aunque entiendo que, sobre todo con el comienzo de cada novela, pueda no gustar.
Es un autor que merece tener su puesto en el panteón de los buenos autores y autoras de terror modernos. Y desde luego, no me lo pierdo. Me hace sentir, me transporta.
Por cierto, qué tal es Vendimos nuestras almas?
Lo empezaré en breve, el tema del rock me priva.
Grande, amigo. Te ficho como reseñador.
Abrazos.

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