ATARI: GAME OVER (Zak Penn, 2014)

por José Luis Pascual

Lo malo de hacer listas o encuestas con el fin de elegir lo más destacado de una determinada categoría artística es que también suele hacerse a la inversa para escoger lo peor. Un ejemplo claro lo tenemos en el cine, donde Plan 9 from outer space (Ed Wood, 1959) lleva arrastrando el sambenito de “peor película de la historia” desde hace largo tiempo. El mundo de los videojuegos también tiene su particular representante para tan dudoso galardón, y no es otro que ET, the Extra-Terrestrial de la compañía Atari.

El documental que nos ocupa, Atari: Game over, bucea en la increíble historia de este videojuego y en la descacharrante leyenda que se fue forjando a su alrededor. También supone un entrañable ejercicio de nostalgia para todos los que vimos el nacimiento de la industria videojueguil, ya que asistimos a la introducción de los primeros juegos domésticos, desde el mítico Pong hasta la creación de la Atari 2600 que fue la máquina que revolucionó la industria trasladando los juegos desde las máquinas recreativas hasta nuestros hogares. Todo iba viento en popa para Atari tras su compra por parte del gigante Warner, pero entonces apareció «ET the Extra-Terrestrial» y todo se torció. Según cuenta la leyenda, el juego vendió millones de copias, pero los compradores quedaron tan defraudados que devolvieron el cartucho masivamente alegando que el juego era irresoluble, incoherente y estaba plagado de errores. Esto llevó a la compañía a la surrealista decisión de enterrar los miles de cartuchos devueltos y/o no vendidos en el vertedero de Alamogordo, en pleno desierto. Esta es la leyenda tal y como nos ha llegado, y el documental nos desvela si la realidad fue así o no.

«Atari: Game Over» es un empeño personal del director Zak Penn, curioso personaje que parece ser un friki de mucho cuidado. Desde aquí reivindico un par de trabajos anteriores de Penn, Incident at Loch Ness (2004) y The Grand (2007), dos falsos documentales que hacen gala de un extraño humor negro y que nos dan una idea de la personalidad de este singular director. Aquí el propio Zak Penn aparece como cabeza visible de la investigación alrededor del videojuego y que le llevará a localizar el punto donde se cree que quedaron enterrados los cartuchos para intentar sacarlos a la luz. Tan acertada como hilarante es la comparación del desenterramiento con la secuencia en la que Indiana Jones descubre el Arca de la Alianza.

Una de las virtudes del documental es la galería de personajes que se nos presenta. Dentro de ellos destaca Howard Scott Warshaw, el programador del juego, que termina siendo el protagonista del documental aportando a partes iguales surrealismo y emotividad. Warshaw es la viva personificación de la historia de Atari, y en él vemos representados desde sus años de bonanza hasta su caída en desgracia. También es digna de ver la aparición de Ernest Cline, el mismísimo autor de la geek-novela Ready Player One. Cuando se enteró de esta historia, Cline no dudó en personarse en Alamogordo para ser testigo en primera persona de las excavaciones. Para que os hagáis una idea del calibre del personaje, diré que este escritor conduce un DeLorean modificado para que parezca el coche de Regreso al futuro. De alguna manera, Ernest Cline representa a todos los frikis que, en cuerpo o en espíritu, acudieron al desenterramiento de los cartuchos.

No puedo más que recomendar este documental ya que, te gusten o no los videojuegos, estamos ante una pieza realmente divertida, entretenida, nostálgica y, además, corta (apenas supera la hora de duración). «Atari: Game Over» es un cariñoso trabajo de desmitificación y mitificación al mismo tiempo. Desmitificación porque demuestra que detrás de cualquier creación hay personas con sus miserias, sus defectos y, sobre todo, sus ilusiones. Y mitificación porque sus imágenes son el mayor ejemplo de cómo hasta el peor videojuego de la historia puede convertirse en una auténtico mito.

«ET, the Extra-Terrestrial» no pasará a la historia con letras de oro, más bien lo hará con letras de arena, pero gracias a documentales como este lo importante es que será recordado.

2 comentarios

Hemos Visto abril 19, 2018 - 3:07 pm

Mira, tu entrada cumple con el objetivo, ya que por mi parte, ni conocía la versión \”ET\” para atari, aunque como lo cuentas, correré un tupido velo, jajajaHemosVisto!

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José Luis Pascual abril 19, 2018 - 3:37 pm

Pues sí, parece que jugar a este juego es toda una tortura jajaja. Pero para los que ya tenemos una edad y vivimos el boom de los videojuegos de 8 bits, el documental está muy curioso. Bueno, y para el resto también, claro!Muchas gracias por tu comentario, Joan. Un saludo!

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